La deuda Externa
La deuda externa del conjunto de los países empobrecidos, así como su pago (amortización del capital + intereses) crece constantemente desde hace casi 20 años, a pesar de que estos países han ido cumpliendo con el pago de la deuda externa a lo largo de estas dos décadas.
Aunque parezca paradójico, el montante de la deuda externa no ha disminuido, sino que en 1999 (último año del que se tienen datos) era más de cuatro veces más alto que cuando estalló la crisis de la deuda en agosto de 1982. Hay dos factores que motivan este incremento constante. Por un lado, el aumento de los intereses que los países deudores se ven obligados a pagar. Por otro, la necesidad de solicitud, por parte de los países deudores, de nuevos créditos para devolver los anteriores, debido a los atrasos en los pagos, por problemas de solvencia.
Según los datos más recientes del Banco Mundial, en 1999 la deuda externa total de los países empobrecidos ascendía a casi 2,6 billones de dólares estadounidenses (Global Development Finance, 2001).
La deuda externa se puede desglosar en deuda a largo plazo y deuda a corto plazo.
La deuda externa a largo plazo
Es aquella que se concede para ser devuelta a más de un año, en 1999 ascendía a 2,09 billones de dólares.
Esta deuda externa se divide en tres tipos diferentes:
Deuda bilateral:
es aquella deuda concedida por los estados del Norte a los estados del Sur y que está compuesta por créditos a la exportación en condiciones más favorables que las del mercado (créditos FAD, en el caso español) y por las operaciones de exportación con cobertura por cuenta del Estado (CESCE, en el caso español). Dicha deuda externa representa un 26% de la deuda a largo plazo. En 1999 se situó en un valor nominal de 542.464 millones de dólares.Deuda privada:
es la que procede de los mercados financieros, sobre todo de la banca internacional. En 1999 se situaba en 1.189.248 millones de dólares. La deuda privada ha ido ganando peso relativo en los últimos años, siendo la misma, en 1999, el 57% de la deuda a largo plazo. En la actualidad existe una progresiva traslación de la deuda privada de la banca a los mercados financieros, mediante la venta de deuda externa en el mercado bursátil. Así, en 1995 en los mercados financieros había bonos de deuda por valor de 133.000 millones de dólares, cifra que representaba el 38% de la deuda privada.
Deuda multilateral:
es aquella deuda externa concedida por las IFI -Instituciones Financieras Internacionales- (Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y Bancos Regionales) y que en 1999 ascendía a 354.688 millones de dólares. Dicha deuda representó el 17% de la deuda a largo plazo en 1999. Después de la crisis desatada en la década de los 80, ésta es la única fuente de financiamiento a la que pueden acceder muchos países deudores. Ciertamente, muchos países y bancos acreedores tienen como política no conceder más créditos a países llamados mal pagadores, los cuales sólo pueden acudir a las IFI para obtener más financiamiento.
La deuda a corto plazo
Es aquella que vence durante los primeros 12 meses, en 1999 era de 407.400 millones de dólares, de los cuales más de un 40% representaban pagos atrasados de intereses. Aunque no se tengan datos fiables sobre la deuda a corto plazo, se cree que la misma se reparte a partes iguales entre la deuda privada y los créditos a la exportación.
El servicio de la deuda externa, que es el importe hecho efectivo por los deudores por los conceptos de amortización de capital e intereses de los créditos, no ha hecho sino que aumentar. Sin embargo, el esfuerzo no tiene la recompensa de una reducción significativa del total de la deuda.
En 1998 los países del Sur transfirieron al Norte más de 350.000 millones de dólares en concepto del pago de la deuda externa, cifra que supone casi siete veces lo que los países del Norte les prestaron en concepto de ayuda Oficial para el Desarrollo, algo más de 50.000 millones de dólares (Informe sobre Desarrollo Humano, PNUD 2000) Casi la mitad de lo que se paga en concepto de servicio de la deuda son intereses.
Así pues, los pagos realizados no consiguen en modo alguno frenar la tendencia al crecimiento del total de la deuda. Es por este motivo, que a pesar del esfuerzo que realizan los países empobrecidos para pagar la deuda, como los intereses son tan altos, éstos contrarrestan ese pago y hacen que la deuda siga creciendo sin posibilidad de que algún día se ponga fin a la bola de nieve que supone la deuda.